VIVE LA EXPERIENCIA MÁS SELVÁTICA Y REFRESCANTE EN ‘AMAZÓNICO’, EL RESTAURANTE DE MODA DE MADRID

gabardina  ZARA  blazer  LUCAS BALBOA  camisa  MIRTO  corbata LESTER  

pantalón  CREMIEUX  riñonera ZARA

abrigo MASSIMO DUTTI  traje  LUCAS BALBOA  cinturón  MIRTO  

jersey  ZARA  bolso UN1KOS

blazer  ADOLFO DOMINGUEZ  sobrecamisa  DICKIES  jersey  ZARA  

pantalón  GANT  tarjetero  STOW & SON  reloj  TW STEEL

blazer  MARCIANO GUESS  foulard  MIRTO  camisa  PURIFICACIÓN GARCÍA  

  reloj  TW STEEL  botas  JIMMY CHOO  pantalones  LUCAS BALBOA  gafas

ACCESMEN (15 €

Fotografía  FULL GONZÁLEZ

Estilismo  ALFREDO MOLINA

Modelo  LUCAS MASTROGIUSEPPE

Maquillaje MARTA URREA

Ayudante de fotografía  AINNA ANTOLÍN

Ayudante de estilismo MARTA URREA

ACCESMEN (15 €

Hoy me gustaría que me acompañarais en un viaje por el Amazonas, y para ello os he traído mi último trabajo editorial que responde al nombre de “El Doctor Livingstone supongo…”, un dandi aventurero que pasea por la jungla más cosmopolita, como bien lo definió Mónica Ledesma para Atelier Magazine, revista donde se publicó el pasado mes de octubre.

Foto: www.madridalacarta.com

Y para continuar con este viaje selvático, me gustaría hablaros de uno de los restaurantes más de moda actualmente de la capital madrileña, “Amazónico”, frecuentado por artistas, aristócratas y directivos del Ibex 35, ¿queréis saber por qué? ¡Acompañadme!

Foto: Ale Megale

Desde que abriera sus puertas el pasado mes de junio, muchas han sido las expectativas puestas en esta nueva propuesta gastronómica. Y es que no era para menos, se trataba de un nuevo proyecto diseñado por el dúo Sandro Silva (cocinero y relaciones públicas) y Marta Seco (economista y decoradora) que, sin tener ninguna estrella Michelín, son propietarios de tres de los restaurantes más punteros de la ciudad: El paraguas (2003), Ten con Ten (2010) y Ultramarinos Quintín (2014), para los que a día de hoy hay lista de espera para reservar.

Foto: www.albertogranados.com

En esta ocasión, el brasileño y la asturiana nos traen una exótica oferta gastronómica llena de contrastes, con sabores que viajan por todo el mundo, desde Japón a Brasil, pasando por China, India, Perú o Argentina, adentrándonos en la fascinante escena tropical creada por Lázaro Rosa-Violán, donde lianas cuelgan del techo, trepadoras decoran las paredes, frutas exóticas y hasta un pavo real adornan la barra circular, un auténtico vergel selvático que consigue teletransportarnos a la jungla más enigmática y refrescante.

Fotos: www.lazarorosaviolan.com

A lo largo del pasillo y a través de la cocina acristalada se pueden observar diferentes asados (todo un espectáculo de mestizaje): los nacionales como el solomillo o la chuleta de vaca rubia, espetos malagueños, los brasileñas como el picantón caipira a la brasa o la picaña al rodizio, los argentinos como el T-Bone de Black Angus o la entraña al carbón,  y horno tandoori , entre otros. Tiene una barra de cócteles a la entrada al ritmo de la mejor Bossa Nova, otra barra de sushi donde degustar por ejemplo, un poke de atún rojo con anacardos o un yarikahua de carabinero; un precioso patio interior e incluso un exclusivo club de jazz en la planta baja, con una programación que pretende convertirse en un punto de referencia de la capital.

Fotos: www.albertogranados.com

Teniendo en cuenta que la mayoría de los platos están concebidos para compartirse,  entre las sugerencias más recomendadas se encuentran: la ensalada amazónica (timbal de tomate confitado, mango y aguacate aliñado con salsa kalamansa), el espeto de carabinero de la garrucha, el delicado usuzukuri de hamachi con tomate cherry (tiradito de pez limón con aliño japonés) y el solomillo de vaca gallega a la parrilla. De postre cumplen las expectativas: la tarta fina de plátano y vainilla con lima flambeada, la sopa pasionada de maracuyá o yogur y la piña asada con quimbolitos lojanos y helado de coco.

Fotos: www.albertogranados.com

Por último, tras leer y escuchar muchas opiniones, he llegado a la conclusión de que sin duda es un lugar que merece la pena visitar por el magnífico ambiente, que invita a vivir una experiencia divertida y única, pero quizá no tanto por su oferta gastronómica, que a pesar de resultar diferente e innovadora, probablemente no justifique los 70 euros de media por persona que te dejarías en este restaurante, que cualquier guía neoyorquina o londinense lo definiría como puro “fine dining”.

AMAZÓNICO

C/ Jorge Juan, 20 (metro. Velázquez)

De 13:00 a 16:00 h y de 20:00 a 00:00 h (de lunes a domingo)

Reservas: 91 515 43 32

 

 

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2 Comments

  1. No conocía este sitio, y menos me podía imaginar q estuviera en Jorge Juan, interesante habrá q ir aunq ire con un atuendo más casual 😀

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