JONATHAN ANDERSON PRESENTA SU PRIMERA COLECCIÓN MASCULINA EN PARÍS, COMO DIRECTOR CREATIVO DE LOEWE

Sábado 19 de enero, quinto día de desfiles en París. La policía se prepara para otro día de manifestaciones antigubernamentales de Gilets Jaunes, y trabaja a contrarreloj para despejar la entrada de la Maison de la UNESCO. Los invitados se enfrentan a carreteras colapsadas y a la ola de frío que invade la ciudad de la luz, pero nadie quiere perderse la primera colección masculina de Jonathan Anderson como director creativo de Loewe.

Anteriormente, la casa española había optado por presentar sus propuestas a través de instalaciones inmersivas diseñadas por (M/M) París en la sala de exposición Place Saint Sulpice.

Mientras que en backstage afloran los nervios propios de los instantes previos a la salida, en el interior de la sala los asistentes, smartphone en mano, esperan expectantes el pistoletazo de salida. Son muchas los rostros conocidos que invaden el ‘front row’ y que no se han querido perder el debut del diseñador de Belfast: el rapero español C. Tangana, el cantante y compositor Frank Ocean, el actor británico Josh O’Connor, la modelo Aymeline Valade, la directora creativa Gaia Repossi, el actor y cantante Jing Boran,  el periodista especializado en moda Simone Monguzzi, el cantante belga Tamino Amir y los influencers Bryan Grey Yambao y Andrea Faccio, entre otras celebridades.

El telón de fondo de la pasarela lo tiñe un mural luminoso de algodón, en el que se fijan dos chaquetas y dos perneras de pantalón unidas a una superficie amarilla y compartimentada. Una obra del artista alemán Franz Erhard Walther,  que data de 1985 y que responde al nombre de ‘Gelbe Modellierung’.

Desde 1978 hasta 1986, Erhard concibió una serie de instalaciones que denominó «formaciones de pared», realizadas con lienzos y patrones de ropa básicos.

La longitud de las prendas superiores o el ancho de los pantalones, se fusionan a la perfección con el arte de Walther, siempre basado en las proporciones, como esta obra abstracta a gran escala que cuestiona tanto la utilidad de una prenda como sus connotaciones. Propuestas ‘maxi’ que en ocasiones pueden alcanzar incluso tintes caricaturescos.

El diseñador consigue fusionar la especial sensibilidad que tanto le caracteriza con la artesanía de la firma, creando una colección reconocida como un híbrido entre la indumentaria tradicional masculina, la ropa deportiva y una mezcla excéntrica de elementos.

«El desgaste de los hombres se ha cuadruplicado, por lo que debemos seguir mostrando que está evolucionando. Lo disfruté «, dijo Jonathan A. después del espectáculo en la Maison de l’Unesco. El diseñador también afirmó, momentos antes del desfile, que era hora de evolucionar el formato para seguir el ritmo del segmento en rápido desarrollo.

Anderson, en esta ocasión, trabaja una silueta alargada con botas de piel de becerro sin cremallera que envuelve la pierna, consiguiendo ‘total looks’ a medio camino entre un ‘jinete gaucho’ y un ‘new romantic’ de los ochenta; sin olvidarnos de los detalles de pelo y borrego presentes en prendas como camisas y ponchos, o en gorros y chalecos acolchados.

Entre sus nuevas propuestas, destacan el amplio traje de pata de gallo y el nuevo esmoquin, una pieza de dos botones con solapas de satén asimétricas, combinada con mangas de camisa extra largas que sobresalen de forma juguetona de los puños de la chaqueta. Podemos encontrarlos en versión monocromática, o con raya diplomática, convirtiéndose en una prenda 100% afterwor,  donde el patrón entallado de las americanas contrasta con el ‘fit xxl’ de los pantalones.

Prints como el pasley, la pata de gallo, las rayas y los cuadros, cobran  también especial protagonismo junto con el punto, el tejido estrella de la colección, una de las apuestas fuertes del diseñador para la próxima campaña otoño/invierno 2019.

Entre las propuestas más extravagantes podemos destacar: una camisa impresa con aerógrafo con el retrato de Marilyn Monroe, un abrigo confeccionado con bufandas de cashmire y con flecos, o  un ‘mix and match’ de cuadros y rayas en tonos vibrantes.

La excentricidad artesanal de la marca y el eclecticismo juvenil, están presentes en los dibujos gráficos con siluetas eróticas del artista Keith Vaughan, o en las cuentas en forma de piedras de colores que salpican los jerseys de lana.

Finalmente, y junto a la colección de prêt-a-porter, destacar la nueva línea de gafas con forma rectangular, «maxi» patillas y lentes opacas en negro. Entre los bolsos, destacar el modelo Puzzle en piel tranzada a mano, y el Saddle Gate en una versión gigante para hombre.

Para finalizar el artículo de hoy, os dejo una tirada de imágenes de detalle  de la gran variedad de complementos y accesorios que se dejaron ver en la muestra, y al que siempre nos tiene acostumbrados la firma española.

Espero que os guste y ¡feliz domingo! 😉

Realización - texto  ALFREDO MOLINA
Fotos  Por cortesía de LOEWE

 

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